EnglishEspañol

NOTICIAS

COLUMNA | Chile en llamas, por Juan Carlos Feres

1485358390-incendio

Creo que hablo por todos los chilenos y chilenas cuando digo que nos duele profundamente lo que está sucediendo en nuestro país; que las terribles tragedias que ha ido dejando tras de sí esta ola de incendios nos tienen consternados; y que se nos aprieta el pecho ante las enormes dificultades que supone un combate contra el fuego. Es hora de dejar de lado los intereses propios, políticos o económicos. Recordemos que no es sólo el Estado el que está llamado a hacerse cargo del desastre, junto con los afectados, sino que la empresa privada y la sociedad civil también deberán desempeñar un papel importante: las empresas, mediante inversiones inteligentes y la generación de empleo; y la sociedad civil, a través del apoyo psicosocial a las comunidades, y acercando oportunidades públicas y privadas a los afectados que lo vayan requiriendo.

Por otra parte, parece que ha quedado bastante claro que el país precisa de políticas que emanen desde las mismas regiones, a partir de las que podamos abordar las particularidades y características propias de cada zona. Sin embargo, mientras el Congreso sigue discutiendo el proyecto de ley de transferencia de competencias a los gobiernos regionales, volvemos una vez más a obviar la participación directa y efectiva de las comunidades y personas a quienes afectarán las decisiones de reconstrucción y planificación.

Así como tampoco podemos pasar por alto los elevados índices de pobreza multidimensional que presentan las regiones más afectadas por los incendios: Valparaíso (14%) O’Higgins (17,6%), Maule (18,5%), La Araucanía (23,7%) y Los Lagos (21,9%). Estos sucesos no hacen más que evidenciar la vulnerabilidad tan tremenda a la que muchos de sus habitantes se ven enfrentados cada día. Como ya sabemos, la pobreza no es una realidad que se relacione sólo con las tenencias materiales; sino que se trata de un fenómeno mucho más complejo que afecta íntegramente la existencia humana, como ha quedado ampliamente demostrado en el suceder de estas últimas tragedias.

Chile sabe levantarse y reconstruirse una y otra vez, es cierto, pero también sabe de políticas centralistas de dudosa eficiencia y oportunidad, fruto de decisiones tomadas en Santiago entre cuatro paredes. El drama actual nos recuerda, por tanto, el desafío urgente de avanzar hacia una verdadera descentralización, capaz de acoger un plan de reconstrucción integral que considere y respete a las personas y territorios, y que coordine de manera eficaz a quienes componen la estructura de oportunidades del país: el Estado, la sociedad civil organizada y el sector privado. Sólo así, en un Chile más equitativo, justo y digno, podremos mitigar mejor los efectos de nuestras, por desgracia, recurrentes catástrofes.

Columna de Juan Carlos Feres, Presidente de Fundación Superación de la Pobreza.

Publicada en Estrategia.