EnglishEspañol

NOTICIAS

Cuenta Presidencial: conviviendo en desigualdad

Por Juan Carlos Feres, Presidente de Fundación Superación de la Pobreza.

Juan Carlos Feres, Presidente de Fundación Superación de la Pobreza

Juan Carlos Feres, Presidente de Fundación Superación de la Pobreza

 

Dos pilares fundamentales del Mensaje de la Presidenta fueron, a nuestro juicio, los desafíos que entraña el combate a la desigualdad, por una parte, y por otra, un llamado constante a ser persistentes en ese esfuerzo y no volver atrás. Para ilustrar estos énfasis, el discurso retoma explícitamente los principios inspiradores de las reformas, iniciativas, medidas concretas y decisiones puestas en marcha estos últimos años.

Los 5 ejes de su discurso, Educación, Economía, Protección Social, Vivienda y Política, están sin duda cruzados por estos pilares. El núcleo del quehacer del actual gobierno ha sido, desde un comienzo, el reducir la desigualdad, objetivo por lo demás plenamente coherente con el discurso que nuestra Fundación ha planteado desde hace más de 20 años: la superación de la pobreza pasa imperiosamente por mejorar los grados de equidad e integración social en la sociedad chilena.

La gran magnitud y proyección de esta tarea lleva a constatar que todavía hay materias relevantes en las que tan solo estamos a medio camino o bien no se ha avanzado con la urgencia requerida. A modo de ejemplo baste señalar la protección a la infancia, donde se debe y se puede actuar con mayor firmeza, sin limitarse a esperar la aprobación de las leyes que están hoy en trámite, y donde dictar finalmente el reglamento del Chile Crece Contigo puede ser una clara muestra de ello. Otro caso es la Ley Migratoria, que en buena hora fue mencionada y que lleva años siendo reclamada por diversos sectores de la sociedad. Esperamos que el haber formado parte del Mensaje garantice, ahora sí, al menos su pronta llegada al debate parlamentario.

En ese contexto, hoy más que nunca es importante seguir avanzando decididamente hacia la consagración y promoción de garantías fundamentales, que permitan desplegar capacidades y aprovechar las oportunidades que Chile ofrece.

En el corazón de la estrategia del gobierno, ha estado el reformar la educación. “La educación es la puerta de entrada a la vida en común” planteó la Presidenta, y sin lugar a dudas adherimos al fundamento de esa frase. No lograremos la paz social y el progreso conviviendo en un marco de acentuación de las desigualdades, por lo que consagrar el acceso a la educación de calidad como un derecho, en todo su ciclo, es un primer paso imprescindible para mejorar nuestra debilitada capacidad de construir comunidad, vale decir, una auténtica vida en común.