Es la puerta de entrada hacia los principales sentidos de la intervención, puesto que el ejercicio de Derechos se articula como la principal estrategia para superar pobreza, entendiendo a esta como la vulneración de los mismos. Así es como el Programa se centra en garantizar el derecho a la educación de calidad e infancia protagónica, a la recreación, e igualdad de géneros, como bases para el desarrollo integral de los niñ@s.