EnglishEspañol

NOTICIAS

Sename: la gran herida de Chile, por Leonardo Moreno

¿Cómo salimos de la rencilla política para lograr avanzar definitivamente en una reparación a los niños y niñas, y en una solución definitiva para quienes hoy están bajo la tutela del Estado?

 

El año pasado el diputado Saffirio se adelantaba a la magnitud de la tragedia de los niños bajo la “protección” del Estado en Chile, admitiendo que la cifra de fallecidos era solo entendible en un país que ha vivido una guerra.

Pero no. Chile ostenta una estabilidad institucional y jurídica que ya se quisieran varias naciones del continente. Es considerado un país de ingreso medio, de desarrollo humano alto, forma parte de la OCDE; en definitiva, este Chile exitoso en los promedios nos revela donde más duele, que exitosos son algunos; vulnerables, la mayoría. Particularmente lo son los niños y niñas cuyos padres son considerados no aptos para la crianza y pasan a la tutela de un entramado institucional de calidad cuestionable, basado en subvenciones a instituciones colaboradoras, ideado por el Estado para supuestamente resguardar derechos, pero donde los niños parecen representar principalmente un monto mensual de subsidio y no las personas con mayores necesidades de protección de nuestra sociedad.

La acción política de rechazar el informe de la comisión investigadora del Parlamento, denominado “Sename II”, ha generado amplia controversia por varias cuestiones que han sido difíciles de explicar a la ciudadanía y que una vez más no movilizan soluciones, sino que vuelven a distraer y a expulsar a los niños del centro de la preocupación de los tomadores de decisión.

niños participando

Han pasado 3 gobiernos, al menos 8 ministros y ministras, y 7 directores del Sename que no han podido detener la tragedia. ¿Cuánto más hay que esperar?

Al parecer, nunca se sabrá la dimensión de este desastre desde 2005 a la fecha, y menos, desde 2005 hacia atrás. Los niños bajo la tutela del Estado por razones legales y sociales, no han sido prioritarios para el propio Estado. Como sabemos, la mayoría de los niños, mal llamados “niños del Sename”, son en realidad atendidos por un sistema creado por el Estado, que cuenta con la colaboración de centros privados. Y en ello está la primera clave para entender el problema. Del amplio espectro de cuidadores de niños y niñas, hay varios que lo hacen muy mal, pero sin duda hay otros tantos que logran transformaciones importantes en la vida de los niños más vulnerables del país. El problema, fundamentalmente, es seguir insistiendo en una política subsidiaria y auxiliar del Estado, realizada además con desidia y, cómo no, la grave falta de recursos en el entramado completo del sistema de protección a la infancia

Respecto del informe de la polémica, ¿cómo salimos de la rencilla política para lograr avanzar definitivamente en una reparación a los niños y niñas, y en una solución definitiva para quienes hoy están bajo la tutela del Estado?

El domingo pasado un grupo de representantes de la sociedad civil y la academia firmamos, nuevamente, igual que hace un año, una petición de urgencia y propuesta de medidas concretas, entre otras, evitar la sobre-intervención, procurar la coordinación de los organismos del Estado y por supuesto, resguardar el tema financiero. No se necesitan los tiempos legislativos ni las demoras burocráticas para hacer algo ahora. Es una exigencia.