Conflicto educacional: acercamientos y disensos
Los presidentes de la Concertación junto al del PC y el MAS dieron a conocer esta semana una propuesta conjunta en educación. Entre los principales puntos de este planteamiento están: a) mantenimiento del impuesto a la renta en un 20%, medida transitoria para financiar la reconstrucción post terremoto; b) Fin al lucro, se plantea que exista gradualidad para Institutos Profesionales, CFT y colegios particulares subvencionados; 70% de gratuidad a través de becas que cubran un 100 % del arancel, además de la sustitución del Crédito con Aval del Estado por un mecanismo no definido.
Ante esta propuesta, el Ejecutivo se abrió a analizar los planteamientos expresados desde la oposición y también desde el oficialismo, en miras de lograr un acuerdo en educación. El vocero de Gobierno, Andrés Chadwick afirmó que el Ejecutivo se allanó a financiar la educación superior del 60% de los alumnos más vulnerables, en miras de poder lograr un acuerdo con la oposición, posibilitando la aprobación del Presupuesto de la Nación para el año 2012. Si bien la propuesta de la oposición apuntaba a financiar el 70% de alumnos de escasos recursos que ingresaran a universidades pertenecientes al CRUCh, la contrapropuesta del Ejecutivo considera el 60%, pero, aumentando la cobertura hacia estudiantes de centros de formación técnica e institutos profesionales.
Por otra parte, el vocero señaló que eventualmente se podría estudiar una reforma tributaria, sólo una vez que el presupuesto haya sido aprobado, lo cual es un punto de acuerdo con la propuesta de la oposición. En esta línea, Chadwick planteó que “en materia de modificación tributaria la iniciativa la tiene exclusivamente el Presidente de la República y hemos dicho que una vez terminada la discusión del presupuesto se va a evaluar y estudiar si se hace necesaria”.
Sin embargo estos esfuerzos por acercar posiciones entre el Ejecutivo y parlamentarios de la oposición se han visto mermados por las discrepancias entre los sectores negociadores. Entre los puntos críticos destacan: exigencia por parte de la oposición por llevar a cabo una reforma tributaria que asegure un fondo permanente para ayudas estudiantiles; fin al lucro y la desmunicipalización. Los parlamentarios opositores arguyen que las discrepancias con La Moneda se debe a la necesidad de “mantener una sintonía fina” con el estudiantado.